“Trabajando para uno mismo”
Alguna vez me han preguntado cuales son, en mi opinión, las competencias más importantes en un CEO. Siempre respondo que un CEO, es fundamentalmente un vendedor. Alguien capaz de diseñar y adaptar una estrategia, para posteriormente venderla a clientes para que compren, a empleados para que la ejecuten y a superiores para que la aprueben. Y en todos estos procesos de venta, así como en otro proceso fundamental, que es la selección de candidatos clave, es fundamental que el propio CEO se venda bien, que clientes, empleados o jefes, compren que él es la persona adecuada para hacer realidad la propuesta.
Y para venderse bien, el CEO tiene que, por una parte, como siempre, conocer bien las características y necesidades del cliente, y, por otra construir y presentar bien la adecuada oferta o propuesta de valor. Y esta propuesta de valor, que vamos a llamar EGO, incluye conocimientos, experiencia, relaciones, skills, fundamentalmente sociales y de impacto rápido.
En la jubilación, el empleador pasa a ser uno mismo, y seguimos teniendo que vendernos, pero esta vez, a alguien que nos conoce bien, y que busca establecer una relación profunda y para siempre. Y para ello, tenemos que empezar por hacer un ejercicio de autoconocimiento sincero y profundo. Orientarnos hasta el centro, que diría Jung o los espiritualistas, hasta descubrir qué/cómo es uno; cuales son los aspectos fundamentales de su personalidad y de su ego, y, por otra parte, cual es el sentido y el propósito fundamental de su vida, si es que lo ha encontrado.
Como siempre, este post busca compartir opiniones sobre el tema. Me encantará recibir tus comentarios.

