“Un lugar para vivir”
Dan Buettner, conocido por descubrir y divulgar el concepto de Blue Zone, estudiando lugares cuyos habitantes son especialmente longevos, ha identificado que el entorno donde uno habita tiene un impacto fundamental, a la hora de disfrutar de una vida larga y feliz. De esta forma, promueve y asesora sobre lo que llama “Life Radius” : área o comunidad donde uno vive, con impacto sobre la salud, las relaciones o el desarrollo de un propósito vital. De hecho, monetiza este proyecto, recomendando iniciativas que nos pueden parecer tan elementales, como colocar aceras para que la gente pueda transitar a pie. Y, de forma más amplia, debemos hablar del país, ciudad, barrio, casa, e incluso habitáculo donde uno pasa la mayor parte de su tiempo.
En el momento de la jubilación, uno abandona ese hábitat en que fundamentalmente se mueve, formado por una combinación de hoteles, aeropuertos, despachos o líneas de producción, y vuelve a un hogar en el que hasta entonces ha transcurrido sólo parte de su tiempo, y que puede que no esté adaptado a su nuevo formato vital. Y es por eso que, en función de sus nuevas circunstancias y el propósito vital que uno pueda tener, el jubilado debe centrarse en encontrar “un lugar para vivir”. Planteándose cambiar de país, de población, moverse a un entorno rural o urbano, o combinado, mudarse de casa y, de forma fundamental, adecuar dentro del mismo, el habitáculo donde, puede llegar a transcurrir la parte fundamental de su tiempo.
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