El cambio fundamental que se da en la jubilación consiste en que uno pasa a poder, o tener que tomar las riendas de su vida y marcarse sus tiempos y prioridades. Dicho de otra forma, podemos plantearnos la jubilación, como un salto a un nuevo trabajo, que tiene de particular el que el empleador es uno mismo. Y como en todo proceso de selección, además de los conocimientos y experiencia demostrables, es fundamental conseguir conocer cómo es el candidato, su personalidad y sus defectos y capacidades.
De entre los muchos tests y métodos de análisis disponibles (DISC, VIA T, 16 PERSONALIDADES, …), de los que he probado unos cuantos, el eneagrama, ampliamente utilizado por expertos, es el que me ha parecido más interesante.
“Encantado de conocerme”, de donde he sacado el título para esta croqueta, es el libro de Borja Vilaseca, experto divulgador en este terreno, que me instruyó y guió a la hora de hacer el ejercicio. De forma fácil, comprensible, y con un resultado realmente útil.
Ayudando a identificar mi perfil (eneatipo), los defectos habituales del mismo, sus ejemplos más positivos, y dando ideas para solucionar los desajustes.
Y es que, conocer y aceptar a esa persona con la vas a tener que convivir hasta el último momento de tu vida, es el primer paso fundamental antes de plantearse cualquier otro aspecto que sea relevante a la hora disfrutar de la vida.

